Parenthèse comenzó en 2024 como una conversación entre tres personas sobre perfumes que nadie estaba haciendo. Aromas conceptuales, no comerciales. Producciones pequeñas. Precios que cuentan lo que cuesta producir cada frasco y nada más.
El taller principal está en Roma Norte, Ciudad de México. Trabajamos con dos perfumeros — Hubert en Grasse, y Mariana en París — y una pequeña red de proveedores de materias primas en Jalisco, Veracruz y Marruecos. Cada fragancia se desarrolla entre seis y dieciocho meses. Si tarda menos, sospechamos.
No tenemos call center. No hay equipo de marketing. No publicamos colaboraciones con influencers. Cada cliente trata directamente con uno de nosotros tres, por correo. La compañía existe para hacer perfumes; no al revés.
« Si la perfumería se vendiera por palabras en lugar de gramos, este sería un cuaderno largo. »